La UE está atascada en su forcejeo con Amazon y Apple

La autoridad antimonopolio europea, Margrethe Vestager, parece estar apuntándose algunas victorias frente a grupos tecnológicos como Amazon.com y Apple. Pero si profundizamos en los detalles de las posibles concesiones de estos gigantes, queda claro que realmente están cediendo muy poco.

El pasado diciembre, la CE aceptó los compromisos ofrecidos por Amazon, claramente diseñados para impedir que el grupo de comercio electrónico valorado en 880.000 millones de dólares utilice su posición dominante en el mercado para dar ventaja a sus servicios. Entre las medidas se incluyen restricciones sobre el uso de datos de los comerciantes, promesas de destacar alternativas de compra en las páginas de producto y abrir su programa de suscripción Prime a empresas de mensajería independientes. Por su parte, Apple podría permitir a otras empresas vender sus aplicaciones en su iPhone, según informa Bloomberg. Sería un intento de adelantarse a la Ley de Mercados Digitales recién promulgada en Europa, que establece un código de conducta para las empresas digitales que gozan de una posición dominante.

A primera vista, estas medidas parecen victorias en la campaña de Vestager para impulsar la competencia en internet. El control absoluto de Apple sobre su tienda de aplicaciones le permite cobrar tasas de hasta el 30% en las operaciones, algo que detractores como Spotify califican de impuesto. Los desarrolladores de aplicaciones podrían esquivar esos cargos si se les permite llegar a los usuarios de iPhone a través de un mercado de terceros. Por otra parte, los compromisos de Amazon son legalmente vinculantes, y el incumplimiento se podría castigar con una multa de hasta el 10% de la facturación anual, que se sitúa en 47.000 millones de dólares si tomamos las cifras de 2021.

El problema para Vestager es que las grandes empresas tecnológicas probablemente hagan caso omiso de estos cambios. Fijémonos en las concesiones de Amazon. La empresa prometió permitir a comerciantes que venden sus productos bajo la suscripción Prime utilizar medios de entrega rivales en vez de limitarse a la oferta del gigante del comercio electrónico. Pero las empresas de logística independientes no podrán igualar la velocidad de entrega de Amazon y además ganar dinero. Por otro lado, las restricciones sobre el uso de datos de Vestager deberían impedir que Amazon utilice información sobre sus comerciantes para vender más barato que ellos sus productos de marca propia. Pero eso no inquietará a Amazon: las ventas de marcas privadas supusieron el 1% del total, según declaró Jeff Bezos, su fundador, al Congreso de EEUU en 2020.

Cualquier oferta de Apple para permitir tiendas de aplicaciones de la competencia conlleva un riesgo similar. El gigante tecnológico permite bajarse algunos programas de terceros en sus portátiles Mac. Pero es un proceso farragoso que puede obligar a poner el ordenador en modo de recuperación y a desconectar la configuración de seguridad. Por eso, si Vestager quiere que las concesiones sean efectivas, tendrá que estar dispuesta a atajar cualquier maniobra dudosa. La lucha entre Europa y los gigantes tecnológicos estadounidenses va para largo.

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