La jornada de cuatro días da sus primeros pasos en España

Muchos traba­jadores han afrontado de una manera diferente esta semana sabiendo que su jornada laboral iba a contar con uno o dos días menos gracias a Semana Santa. Para unos pocos, esto es algo habitual. Las jornadas de cuatro días semanales siguen siendo una utopía en la mayoría de las empresas españolas, pero cada vez son más las que poco a poco empiezan a dar los primeros pasos en este sentido.

La jienense Software Delsol, con una plantilla de 185 empleados, fue la primera en lanzarse a este modelo en enero de 2020. La idea de que los empleados trabajen 36 horas semanales sin ningún tipo de variación en su salario surgió desde la propia dirección y ha repercutido no solo en un aumento de la plantilla del 6%, sino también en una bajada del absentismo laboral del 30%, según explica la responsable del departamento de selección y desarrollo de personas de la compañía, Ana Arroyo. “El trabajador está comprometido, hay buen clima laboral, tiene tiempo libre y afronta la semana con una perspectiva mucho más positiva. Un trabajador alegre es más productivo y va a hacer ganar a la empresa. Ganan los dos”, asegura.

De hecho, Arroyo confiesa que la medida ha servido para dar mucha visibilidad a la compañía, lo que ha sido de gran ayuda a la hora de captar y retener talento. Para la responsable del departamento de diseño de Software Delsol, Jezabel Díaz, actualmente sería uno de los factores principales a tener en cuenta si tuviese que buscar un nuevo empleo. “Te haces responsable de tu propio trabajo de una forma mucho más consciente y la productividad mejora”, advierte. En cambio, considera que la reducción de horas acompañada también de una bajada de sueldo distorsiona la idea original de este modelo.

Es el caso de Desigual, que aprobó la jornada laboral de cuatro días a cambio de reducir un 6,5% los salarios de la plantilla. Telefónica España también está probando un programa piloto para que sus empleados vayan a trabajar un día menos a la semana con la bajada de sueldo correspondiente, aunque con una bonificación por parte de la empresa de un 20% –en total, sacrificarían un 16% del salario–. “Se adscribieron unos 150 empleados (alrededor del 0,8%) y estamos evaluando los posibles ajustes de la operativa habitual y la eficacia de los equipos. Se trata, simplemente, de una más de las medidas recogidas en la prórroga del convenio colectivo donde se han priorizado las nuevas formas de trabajo, el teletrabajo y la flexibilidad”, dicen desde la multinacional.

Un viernes libre al mes

Otras han optado por librar el viernes, pero solo una vez al mes. Este es, por ejemplo, el beneficio estrella de Cabify, según afirma su vicepresidente de personas, Celia Selmes. El llamado recharge day se puso en marcha a comienzos de 2021 con una duración prevista hasta septiembre de ese año y consiste en contar con el tercer viernes de cada mes libre y retribuido. “Fue una forma de premiar todo el esfuerzo realizado por todos y cada uno de los empleados en momentos complicados y reconocer su compromiso con el proyecto. Meses después nos dimos cuenta de que tenía sentido mantenerlo como un beneficio permanente dentro de la compañía”, admite Lesmes, para quien ser pionera en este tipo de iniciativas permite a Cabify posicionarse muy rápido como una empresa con un gran valor diferencial.

Estas propuestas de conciliación, además, repercuten en la salud mental de los empleados más allá de su productividad. Así lo confirma la científica de datos de Cabify Edurne Iriondo: “Tener más tiempo de descanso me ayuda a ser más creativa en el trabajo y producir resultados de mayor calidad. También me ayuda a reducir el estrés y tener una actitud más positiva, dentro y fuera de la oficina”.

Te haces administrador de tu propio trabajo de una forma mucho más consciente y la productividad mejora

Sin embargo, en España son pocos los empresarios que consideran viable este modelo de trabajo. Por eso, el Gobierno y Más País llegaron a un acuerdo para destinar 50 millones de euros a poner en marcha un plan piloto que ayude a las empresas que se ofrezcan voluntarias para implantar este calendario de trabajo. Sus previsiones son que para el año 2050 la jornada laboral sea de 35 horas en vez de 40, en sintonía con otros países europeos como Suiza (34,6 horas), Noruega (33,7), Dinamarca (32,4) o Países Bajos (30,3).

Hasta ahora, parece una medida ligada a las compañías tecnológicas, gracias a su facilidad para ofrecer el teletrabajo y la deslocalización. La plataforma tecnológica global de gestión de eventos y compra de entradas Eventbrite ha sido una de las últimas en sumarse a la propuesta de Cabify y ha consolidado el primer viernes de cada mes libre como medida para favorecer el bienestar mental de sus empleados. Su BriteBreak friday, gracias a la cual los empleados disfrutan de 12 días adicionales de vacaciones, se testó en noviembre de 2020, durante el confinamiento, y estaba previsto que finalizara en abril de 2021, pero la acogida por parte de la plantilla fue muy positiva y se ha integrado de forma permanente entre los beneficios que ofrece la compañía.

La especialista sénior de adquisición de talento en Eventbrite España, Julia Collado, asegura que el principal feedback que comparten los candidatos que luego se unen a la empresa sobre la medida es que se trata de “un tiempo que no se paga con dinero”.

Confianza

La farmacéutica Novo Nordisk España, con un total de 310 empleados, ha optado por un término medio: la posibilidad de trabajar nueve días en dos semanas, teniendo un viernes libre de cada dos. “Las personas que se han incorporado últimamente a la compañía valoran de forma muy positiva este enfoque, pero creo que lo que más aprecian es la cultura de confianza y responsabilidad individual que implica”, comenta la directora de recursos humanos, Rocío Bustos.

Tanto los jefes como los empleados, tienen claro que si estas medidas no repercutieran en un aumento de los beneficios para la compañía, no tardarían en quitarse. Así lo recuerda el ingeniero de software en Eventbrite Luis Ruiz: “Las empresas no te van a dar vacaciones por no hacer nada. Si no eres productivo y no se cumplen los objetivos, no se dan”.

BENEFICIOS Y DUDAS

  • La directora de expansión y comunicación de la compañía de recursos humanos Nexian, Patricia Gómez, considera que la primera ventaja de un modelo de trabajo de cuatro horas semanales es que “existiría un mayor reparto de un bien tan preciado como es el trabajo, en un país con elevado índice de desempleo”. Además, asegura que para el empleado posibilitaría “un mayor bienestar que, muy probablemente, incidiría en una mayor productividad”, y para las empresas, “sería un buen posicionamiento a la hora de atraer talento”.
  • Reto digital. Aun así, Gómez reconoce que implantar estos modelos será mucho más fácil en aquellas empresas que hayan abordado realmente su transformación digital. No obstante, dice, todavía un 32% de la fuerza laboral de nuestro continente no tiene suficientes habilidades digitales, según los últimos datos publicados por la Comisión Europea. “Esta realidad supone una grave amenaza para la competitividad de nuestras empresas y, en definitiva, para alcanzar medidas muy deseables como esta”, apunta.
  • La asesora legal de la empresa de gestión de personas y talento VisualTime, Aina Rovira, opina que “es necesario hacer cuentas para saber qué compensa y qué no, y ello no siempre resulta fácil”. Para Rovira, el “rayo de luz” es el proyecto piloto del Ministerio de Industria y sus subvenciones.

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